A pesar de ser un lugar de relajación, la primera vez en el spa puede ser una fuente de estrés. Sin embargo, debes saber que esta es una experiencia que mejorará tu salud física y emocional.
El spa es el lugar donde se ofrecen tratamientos, terapias y actividades que conducen a la cúspide de la relajación. Se han convertido en lugares muy concurridos debido a los efectos secundarios del estrés de la vida cotidiana. La palabra deriva del nombre de una ciudad belga, muy conocida en la época romana por sus manantiales termales.
¿Es la primera vez que vas al spa? Entonces debes conocer algunos consejos, para que esta experiencia sea placentera y cumpla con todas tus expectativas. Hay muchas razones para huir al lugar más cercano; Te sentirás mejor tanto física como mentalmente.
Razones para ir a un spa
Si te sientes muy estresado, hasta el punto de poner en riesgo tu salud, entonces ya tienes un motivo más que válido para acudir a un spa. Pero si aún no sabes mucho sobre estos lugares y cuáles son sus ventajas, entonces termina de convencerte con las siguientes razones para irte ahora. ¡Un tiempo para ti nunca será desperdiciado!
Mejora la salud mental
El estrés es una de las enfermedades que atacan a las personas en la actualidad, debido al constante ajetreo de la vida diaria. Las fatales consecuencias de los altos niveles de ansiedad no son ningún secreto.
En el spa podrás pasar unas horas olvidándote de todo lo que te rodea, mimándote y relajándote. Concentra tus energías en tu cuerpo y verás los cambios.
Optimiza tu salud física
Según los especialistas, las diferentes terapias y tratamientos que se ofrecen permiten alcanzar un nivel óptimo de relajación muscular, reduciendo así al mismo tiempo los dolores de espalda, cuello y extremidades.
Ayuda con problemas de la piel.
Por si fuera poco, entre los motivos para acudir a un spa también está el de verse aún más bella desde el punto de vista estético. Todas las técnicas utilizadas en estos lugares son favorecedoras para realzar tu interior, pero también para ayudar a mejorar el aspecto de la piel.
Esto se debe a que en el spa es posible recibir tratamientos como los siguientes:
- Exfoliación profunda.
- Limpieza facial.
- Hidratación de manos y pies.
- Carboxiterapia.
- Frecuencia de radio.
- Ozonoterapias.
Además de relajación, te darás cuenta de que, con estos tratamientos, será la primera vez en uno de los muchos spa que frecuentarás en el futuro. La autoestima mejorará porque él te mimó.
¿Qué debo tener en cuenta si voy por primera vez a un spa?
Si es tu primera vez en el spa y aún no sabes qué hacer antes de acudir a la cita, entonces sigue los consejos de los expertos en la materia.
Embarazo o enfermedades preexistentes.
No debes acudir a un spa si estás embarazada. Primero, deberás consultar a tu ginecólogo. Ni siquiera si tienes enfermedades de base, como problemas cardiovasculares o fiebre.
En cada uno de estos casos, te recomendamos que primero te preguntes en el lugar donde quieras concertar la cita cuáles son las contraindicaciones de los tratamientos que ofrecen.
Desconexión total
¿Estás dispuesto a desconectar del mundo por primera vez en el spa? La idea es que sí, porque de lo contrario no conseguirás el efecto relajante de las técnicas o tratamientos que allí se ofrecen.
Apaga tu teléfono, olvídate del reloj y concéntrate en disfrutar de la experiencia. No está de más tomarse el tiempo para mejorar su salud física y emocional.
No uses joyas
Las joyas o complementos, como collares, pulseras o pendientes, podrán dejarse en casa o en la taquilla de atención al cliente del spa que estés visitando.
Si tienes el cabello largo te recomendamos recogerlo, porque así te será más fácil aplicar la aplicación y técnica correcta en los tratamientos que estés por realizar. Como beneficio adicional, también te aconsejamos que no vayas al spa por primera vez con el estómago lleno.
Ropa cómoda
Si alguna vez te has preguntado cómo debes vestirte en un spa, la respuesta correcta sería ropa cómoda. Dependiendo del tipo de tratamiento que vayas a seguir deberás eliminar todo lo que sea obligatorio.
Por tanto, lo que se busca es consuelo, no sólo para ti, sino también para la persona que te ayudará. En los pies puedes usar sandalias de goma o unas más prácticas que se puedan quitar si es necesario.